martes, 18 de marzo de 2014

Una lágrima a título póstumo

Me he encontrado éste escrito en mis papeles…y no he dudado de enviarlo a publicar, pero nigún medio lo hace. Parece como si estas  notas  estuvieran fuera de lugar.  Sentí cómo los marginados eran marginados. Nadie los quería. Y arremetí contra todos. Después de veinte años sigo pensando lo mismo.

“Hace mas de diez años escribí una carta abierta al Gobernador de Córdoba y a las autoridades de Aguilar tales como alcalde, juez, policía y guardia civil, curas e iglesia, en la que pedía que matáramos a Solecito. Mi carta arremetía con todos aquellos ciudadanos de orden, cofrades todos ellos de mil cofradías, padres intachables y modélicos, que pedían castigo para aquel chaval que para meterse la muerte en sus venas nos tenía acostumbrados a los pequeños hurtos y fechorías, todos con su nombre y apellidos. Apenas si se escondía, lo que indicaba que no era ningún ladrón. No tenía apenas nocturnidad ni alevosía en sus fechorías. Estaba necesitando ayuda, pero nadie se la daba. Mi carta requería a las autoridades que se ocuparan de él y en un arrebato de rabia pedía que Dios demandara a nuestras autoridades y políticos, muy ocupados en insultarse y querellarse unos contra otros, su responsabilidad en la muerte de Solecito, porque era una letra a noventa días. Aquel chaval de veinte años molestaba a todos. Y yo creía que la sociedad debía ayudarle porque si no se le ayudaba, éste moriría. Pero no tuve reaños de publicar la carta, o tal vez era una de tantas rabietas mías contra esta jodida sociedad del bienestar, de la que yo una veces soy empleado y otras empresario creador de negocios y empresas y por tanto, muy conocedor de las asquerosidades que huelen a intereses egoístas y dinero, dinero ante todo. Y me culpo por ello. Nos hemos levantado un día mas en Aguilar. La mañana está fresca y el día empieza a alborear. Los aceituneros ultiman las peonadas de la cosecha yendo al campo a primera hora de la mañana. Las calles empiezan lentamente a llenarse de ruido. Los bares del pueblo sirven el primer café y allí se oye el primer comentario. “Disen que El Solesito murió de sida en la cársel de Córdoba”. Un silencio se hizo en mi corazón. Le pedí a Dios que le acogiera en su seno y maldije a cuantos políticos, jueces, gobernadores, curas, obispos, ministros, presidentes y guardias civiles que pasaron por mi cabeza, y, también a cuantos cofrades modélicos padres de familia pedían justicia y paz en el pueblo y que lo que había que hacer era encarcelar a Solecito. Aquel atardecer, por aquel camino, yo le explicaba a aquel muchacho que apenas conocía, que debía dejar los porros y la droga, aunque yo no sabía a ciencia cierta que podía estar consumiendo droga, pero amagaba por si acaso. La verdad es que era un problema siempre en el trabajo. Creo que no trabajó nunca en otro sitio. ¿Quién podría contratarle?. En aquellos días el Ayuntamiento le concedía algún que otro día de trabajo al salir en las listas del Inem. Pedía su jornal por adelantado y yo le decía que a partir de aquel día no le íbamos a dar más anticipos. No perdía la cara a su problema y aquella tarde me decía que necesitaba ayuda, que ahora se encontraba muy ilusionado porque había una chica a la que quería y quería poderle ofrecer algo bueno. Sin esperanzas, sin futuro...la gente dice que no quería poner nada de su parte. La droga mata, pero apenas si se tenía veinte años. Cada vez era mayor la dependencia. Solecito nos pedía dinero porque no quería robar. Pero se llevaba todo lo que podía. Nos vendía papeletas de rifas inexistentes. Y aguantaba todo y a todos. A los buenos que le daban consejos, a los que le propinaban puntapiés físicos y morales. A los viejos y a los jóvenes. Pero todo el pueblo pedía que se lo llevaran, que lo encerraran, que no volviera. Y la gente sabía que no era malo. De vez en cuando, con la borrachera o con la droga cabalgando hacia la muerte, balanceándose porque apenas si se tenía en pie, entraba en la iglesia e iba a comulgar. Quería, tenía necesidad de recibir al Señor, el único que no le aprisionaría. Aquel muchacho escoria de Aguilar comulgando… Vaya cuadro para los cofrades perfectos padres eméritos. Con el cura Pacho comenté mas de una vez la estampa de Solecito comulgando. Impresionante. Pacho le daba al Señor con agrado. A Solecito le daba igual confesar, que no confesar. Nos molestaba su estampa pero nadie le ayudó. No tuve valor de sacar a la luz pública aquella carta que escribí hace diez años en la que harto de los comentarios de “la buena gente”, proponía acabar con el problema condenando a muerte a Solecito y arremetiendo contra todos aquellos que no le ayudaban, sobre todo contra las autoridades, porque estábamos viendo todos que Solecito se moriría joven. Y se murió. En los últimos tiempos, con su sida a cuestas, sin fuerzas para hablar y molestando con su sola presencia, le echaban de autobuses y espacios públicos donde había gente. Detención tras detención. Juicios y juicios. Penas y penas. Y pagando cárcel a la justicia, empleó su vida de adulto. Apenas una década de un hombre que no era malo. La cárcel lo destrozó definitivamente y por fin lo matamos entre todos. Yo maldigo a esta sociedad del bienestar. A la que premia a los inteligentes y sesudos, a la que ríe con los pudientes. Maldigo a sus dirigentes y a sus banqueros y a cuantos imparten su justicia de justos. Maldigo a los perfectos padres de familia que son espejo de modales y costumbres. Maldigo a cuantos religiosos de cualquier credo cohabitan con no se qué credos. Maldigo a esta sociedad nuestra que entre tambores de Semana Santa matamos a nuestra buena gente que cae en la droga y no les tendemos ni una mano. Uno a uno y uno detrás de otro, se nos mueren jóvenes drogadictos. Y me maldigo yo también. Soy un mediocre y vulgar hombre de pueblo, un pequeño número, un pequeño nada. Pero Solecito fue menos y nadie le socorrió. Tal vez aquella muchacha de la que un día me habló, pero creo que todo terminó con el alba. Este es mi homenaje, Solecito. Publicar la carta que escribí hace diez años. Reivindicar tu memoria de muchacho bueno. Y maldecir la poesía, la felicidad, la belleza, la fe, la dignidad, la alegría, la honestidad, el honor, el trabajo, el amor, y todo aquello que tú no tuviste. Y termino pidiendo una sola lágrima por ti y por tantos como tú, que tenemos entre nosotros, de cuantas personas lean este sencillo homenaje, para que allá en el cielo, donde estoy seguro de que estáis, le digáis a vuestro Padre que algo habéis recibido en la vida…, una lágrima a título póstumo.”

sábado, 7 de septiembre de 2013

BIZCOCHO PLANCHA

A vueltas con mi pastelería... Se me va a olvidar el oficio. Y hay que dulcificar la vida. Que conste que tengo mucho interés en que estas recetas las hagan los hombres. Pero son las mujeres las que me las piden. Es de las pocas cosas que me piden...¿Cómo no se las voy a dar? BIZCOCHO DE PLANCHAS 12 Huevos 300 grs. de azúcar 250 grs. de harina floja 50 ml. almíbar (azuc + agua) 1) Desclarar los huevos 2) Montar las claras con 2/3 partes del azúcar hasta conseguir el punto de nieve, bien fuerte. 3) Montar las yemas a mano con el resto del azúcar y el almíbar, hasta blanquear las yemas. 4) Añadir las claras montadas al batido de yemas. Una vez ligado todo añadir la harina TAMIZADA con cuidado para no bajar la masa y que ésta se quede homogenea. 5) Escudillar en la lata a 1 cm. de grosor. 6) Cocción a 200º - 210º, con tiro abierto y a 7 minutos. Puede ser 10 ó 12 minutos si la temperatura del horno es menor. Salen 3 planchas, de un horno casero normal.

A PABLO



Te presentaste por sorpresa.

Pequeño y humilde,

no podías llamarte más que Pablo.

Las Perseidas te definían emotivo, cuidadoso, diligente.

Pero yo ya te quería fueras como fueras.

Y eras tú. Original, inteligente y buscando tu propia autoridad

entre los niños que te precedieron.

Aquella calurosa noche de agosto

una rauda estrella rasgó el firmamento y clareó todo el cielo.

Pedí un deseo, sabía que venías ya.

Ardí en deseos de abrazarte y decirte

que te querré miestras viva, que te protegeré.

Que sepas que siempre estaré contigo

porque los abuelos siempre están.

Solo que un buen día, símplemente desaparecen.

El abuelo.

jueves, 8 de agosto de 2013

De Candeleda, origen de su nombre y algunas pinceladas

Tan poco dado he sido a los “aleluyas” que, francamente, siempre me molestaron los que hablan de que lo mío es lo mejor… Así iba yo pensando una de estas mañanas veraniegas, mientras gozaba de un paseo por las frescas y umbrías calles de mi pueblo. Pero no encontraba en toda la geografía española, pueblo como mi pueblo. Limpio, alegre, lleno de vida, paraíso de niños y mayores por tener desterrada la circulación de vehículos… Y seguía cavilando mientras saludaba con mucho cariño a unos y a otros. La cruel arruga en algunos, delataba al tiempo fugaz, pero, ¡Ay corazón candeledano¡… ¡Cómo sobrevives al paso del tiempo¡ Las calles limpias y alegres son las arterias donde fluye la vida y la alegría. Llena de macetas y flores, como la Córdoba cristiana, judía y mora, Candeleda se erige un monumento a la sencillez, porque las viejas casas y calles de sus sencillas gentes, no pueden estar mejor ni más bonitas. Calle de La Corredera, calle del Pozo, Calzailla… todas. Que me perdone el lector pero concluyo mi paseo convencido de que mi pueblo es el mejor. ¿Y para usted cuál es?

Si no fuera por las posibilidades que nos da Internet, a los vejestorios como yo, que a ciertas edades nos da por leer historia y aprender lo que antes no aprendimos, no sería posible hacer hallazgos con los que nos deleitamos y gozamos, Y así, continuamos conociendo mejor nuestras cosas y se nos acentúan las ganas de seguir aprendiendo.

Amparo Ricós Vidal, de la Universidad de Valencia, tiene un estudio titulado “Estudio Léxico-Semántico del nombre de los caminos en el Libro de la Montería” que recoge las Actas del IV Congreso de Caminería Hispánica, Tomo III, págs. 1199 – 1.220.

Situado el “Libro de la Montería de Alfonso XI” en el siglo XIV, tal vez sea éste libro uno de los primeros textos en el que se recogen nombres de lugares del Reino de Castilla. El libro tiene un indudable interés científico y documental para conocer mapas medievales, pero tiene también una importancia filológica al analizar los nombres de los lugares y topónimos, ya que con frecuencia se utilizaban nombres descriptivos para llamar a un lugar. Así los caminos son descritos con apelativos que designan a las vías de comunicación. Hay palabras que nos suenan mucho en Candeleda referidas sobre todo a los accidentes geográficos de las montañas tales como, puerto, portilla, portizuela, collado, rebentón, calzadilla, robredillo (no robledillo), contadero, cañaliega, robledal… O palabras para describir lugares donde abundan animales como, aguilar, colmenar, galapagar; o plantas como, linares, mesegar, palancar, quexigar, quintanar, retamar, o añadiendo sufijos como carrizosa, morales, ordiales, perales, etc, o también cardoso, carrizosa, finojosa, etc.

Pero lo que más nos interesa a los candeledanos es el uso del –edo/-eda que aparece frecuentemente en la formación de derivados de las plantas, tales como y cito textualmente, aliseda, candeleda, ciroleda, fresneda, peraleda, rebredo/rebredillo, tejeda/tejedillo…

Ya solo nos faltaba saber que la candela es la flor del castaño y de la encina. Y lo más probable es que el lugar de nuestro pueblo se distinguiera por ser un lugar de castaños (Los Castañuelos) más que de encinas. Las encinas estarían poblando los lugares de la otra parte del río Tiétar.

Según el diccionario DCECH, Candeleda: Derivado de candela, “flor de la encina y del alcornoque, en Salamanca”, “flor del castaño”. Según el diccionario de DCECH, es derivado regresivo de candelilla.

Candeleda, candeleilla, rebentón, calzailla, tejea, portichuela, … hay que leer el Libro de la Montería de Alfonso XI porque los candeledanos encontramos nombres muy familiares.

El libro sigue describiendo los caminos medievales de entonces y al igual que hoy decimos, de la chopera del Paloma a la toma de agua potable, o de la alameda de Mari Nieves a Chilla, entonces se decía, de la candeleda a Chilla. Así son descritos los caminos:

- desde el camjno que viene del çerro para *Lagunjlla (VIII, 70)

- por el camjno que va de la *Candeleda fasta Sancta Maria de Chienlla (IX, 72)

- por el camjno que va de la *Candeleda a Val Verde (IX, 72)

- fasta la Carrera de la *Candeleda (IX, 72)

- en el Camjno de la *Candeleda (IX, 72)

- por el camjno que va de la *Candeleda a Las del Llano (IX, 72)

- en el camjno de la cañada (IX, 73)

- en el camjno de en çima que ua de Las del Llano a la *Candeleda (IX, 73)

- en el camjno que ua de Las del Llano a Naual Toro (IX, 73)

- en el camjno que viene de Rama Castañas a Las del Llano (IX, 73)

Bueno, por fin me he enterado de dónde viene el nombre de nuestra querida Candeleda. Había oído “Canes de Leda”, “Condes de Leda”, “Canda Vera”, “Candaleda, de cándalo, pino”, o como dice Tejero Robledo para explicar el topónimo, hay que atribuirlo al término prerromano “kando” que es la base etimológica de “candenal” (asturiano-galego) y “cando” (galego) que significa <> y de la misma forma del castellano “cándalo” que es <>… pero creo que todo esto tiene poco que ver con “ La Candeleda “. Qué simple y qué bonito es saber que nuestro pueblo tiene el nombre de la flor del castaño. Ya cuando alguien me pregunta que de dónde soy y le respondo que de Candeleda, y me vuelve a preguntar, ¿de Candelera?, tal vez por la aproximación de candelero, esta pregunta es muy corriente, pero ahora les digo: No, de ¡Candeleda, la flor del castaño¡ ¡No seas ignorante¡

Y presumo del nombre de mi pueblo. Es el de una flor.

Algo parecido nos pasa con Chilla. Decía un obispo de Ávila, D. Felipe Fernández, que el nombre le viene de la misma blancura de las nieves perennes del Macizo de Gredos, que tiene por hastial norte. El hastial en las iglesias es cada una de las tres fachadas que corresponden a los pies y laterales del crucero. Y en las casas, el hastial es la parte superior triangular de la fachada donde descansan las dos vertientes del tejado. Pues bien, hay que pensar en el cuadro donde el caminante que sube a Chilla en novenario, divisa la ermita enmarcada en el portentoso hastial blanco por las nieves, a modo de Catedral del Macizo de Gredos. El nombre de Chilla no es más que una derivación popular del griego Xiela, Chiela, Chilla, que significa blancura.

Por lo tanto Chilla es “la xiela perenne del hastial norte de Gredos”, que es algo así como decir que es la blancura perenne de nuestra sierra y por extensión, lo más puro de nuestra sierra.

Los tiempos modernos, empiezan a darnos pistas de que nuestro pueblo era más importante en la antigüedad que en la modernidad.

Los historiadores empiezan a preguntarse que el famoso “Monte de Venus” de los griegos, descrito por los historiadores griegos que contaban las gestas épicas de sus héroes, y a donde se retiró Viriato (Mons Veneris, otros hacen referencia a monte de veneros de aguas) varias veces después de sus batallas contra los romanos, no era otro que nuestro Almanzor. Dependiendo del lugar de nacimiento de los opinantes, al Monte de Venus le han situado en la Sierra de San Vicente, en Portugal, en zonas extremeñas. Pero hasta ahora no había aparecido el castro de El Raso con su majestuosa muralla y su ubicación tremenda. Esta joya de la antigüedad de los pueblos primitivos ibéricos, nos da la pista de la importancia de Candeleda en la antigüedad, que si bien su nombre actual procede de la edad media con raíces prerromanas, sus hallazgos arqueológicos nos sitúan entre los lugares poblados en España con mayor antigüedad. Hasta empiezo a reivindicar para nuestro Almanzor el famoso nombre de Monte de Venus, o Mons Veneris haciendo referencia a nuestro lugar de veneros de agua. Esto de los veneros de agua es muy candeledano ¿no?. Pero lo dejo a los historiadores, no sin antes remarcar a todos la importancia de nuestra zona como capital de pueblos primitivos ibéricos.

Y antes de que existiese España. ¿Qué era Candeleda?

Pues era un Estado. El Estado de Candeleda que comprendía un territorio que llegaba hasta la zona de los Ibores, mas allá de Navalmoral con los lugares de Bahonal, Berrocalejo, El Gordo, Puebla de Naciados, Talavera la Vieja que fue inundada por el pantano y Valdeverdeja. Fue uno de los 16 señoríos que había en Avila y además… estado. Estado con capacidad de administrar justicia y con cientos de referencias a ello como por ejemplo la orden de los Reyes Católicos a las justicias de la villa de Candeleda y a los tesoreros de la Cruzada del arzobispo de Toledo que a instancias de Antón de Alarcón, hermano del difunto Pedro de Alarcón, se cumpliera la ley dictada en las Cortes de Madrigal relativa a los bienes de un finado que sin testamento en vida irían a las órdenes religiosas para el rescate de cautivos. ¿ Pero sabéis lo que darían pueblos importantísimos actuales, por tener una historia medieval en la que hubieran sido estados ?

No se por qué nunca hemos dado demasiada importancia a la historia de nuestro pueblo cuando en realidad la tiene y mucha. Yo animo desde aquí al Ayuntamiento, que se ocupe y preocupe de una investigación para ser publicada, que vaya dirigida a obtener apuntes para ser recogidos en una “Historia de Candeleda”, como ya ha iniciado Jesús Rivera. Animo al rastreo de referencias históricas, porque las hay. Esto puede dar mucho de sí.

Otro hallazgo más personal. Siempre me sorprendió encontrar mi apellido Monforte, tan extendido en Candeleda, en los pueblos de la Vera. Incluso conocí a gentes con unas características morfológicas que yo conocía perfectamente porque son las de mi familia. También ha sido Internet el culpable del rastreo hasta encontrar un inicio de un origen. El apellido tiene su asentamiento en Pasarón de la Vera procedente de Francia y parece que puede tener que ver con el asentamiento de los cincuenta que vinieron en la corte de Carlos V a la zona de la Vera. Efectivamente venían dos Monfort en la guardia personal del Rey y que se habían iniciado como pajes suyos. Uno de ellos pertenecía a la familia del Presidente de las Cortes de Borgoña, el otro llamado el italiano, de la rama Montfort francesa. El Rey se retiró a los aledaños de Yuste, donde tal vez encontró una paz deseada. Y así se tiene constancia ya, de un natural de Pasarón, nacido en el lugar, en 1550. Un poco más tarde, también en el siglo XVI, se tiene constancia en los libros de bautismo de Candeleda del primer “Monfor”. Luego los Monfortes de Candeleda y de la Vera, tenemos aquí una explicación del porqué de la existencia del apellido en la zona.

Por último. Siempre me pareció que en Candeleda hablábamos muy mal, con palabras que no son del uso común y construcciones muy raras. Hasta que leí el “Guzmán de Alfarache”, “La Lozana Andaluza” o el mismísimo “Don Quijote de la Mancha”. En Candeleda en absoluto se hablaba mal, sino que mantenía vivo un lenguaje antiguo con palabras muy, pero que muy antiguas, con el significado de siglos y siglos. Hasta el término ese de “no me vaga”, que actualmente solo se dice en nuestra zona, es una expresión de la edad media que viene recogida en el Quijote. A partir de ahora, ya digo a los eruditos, que si quieren aprender castellano viejo que se den “priesa” y vengan a mi pueblo. Hemos mantenido vivo un lenguaje muy, pero que muy rancio.

Apenas contaba once años cuando salí de Candeleda por vez primera a estudiar a Madrid. Desde entonces volvía a casa solo en vacaciones. Recuerdo que al divisar las primeras casas desde la Vuelta del Esparragal o desde la curva del Centro, un escalofrío de emoción me recorría mi cuerpo. Hoy, ya en edad provecta, cuento con sesenta y dos años, sigo volviendo a casa solo en vacaciones. Pero el mismo escalofrío de emoción recorre mi cuerpo al divisar las primeras casas de mi pueblo. Me espera mi madre, mis hermanos, mis sobrinos, mis tíos, mis primos, la memoria de mis ancestros… pero también mis vecinos de toda la Calzailla, mis quintos, y todo el pueblo. Y también mi pandilla de amigos desde que tengo uso de razón y que en Candeleda los distinguimos, no como amigos, sino como un grado algo superior en familiaridad. Carlos, Jaime, Angel, Justo, Miguel Angel, Jose, Luís, Josemari (Actual Alcalde), y la memoria de Castor y Tito que nos dejaron y cuyo recuerdo ondea al viento en el Almanzor. ¡Cómo no me voy a estremecer!

Candeleda, flor, estado, hidalguía y universidad de la lengua. Recuerdo un antiguo slogan cuando apareció tímidamente la propaganda turística que decía: ¡ Yo de Candeleda ¡ ¿ y usted ? Nos gusta, nuestro pueblo, esa es una característica candeledana, pero también es la generosidad otra de nuestras características que más nos distinguen y por eso decimos que para ser candeledano, no es necesario haber nacido aquí, solo basta con querer serlo. ¡ Qué grandeza la de mi pueblo y mis gentes ¡



sábado, 14 de abril de 2012

SOLILOQUIOS DEL ABUELO

Cuando la espalda me estaba matando, por las consecuencias que producen las malas posturas a la gente de mi edad, me debatía yo pensando en los remedios que mi amigo Miguel, desde Pamplona me envío por email. Ese magnífico invento moderno de correos electrónicos. Es el cloruro de magnesio. Hace apenas unos días me llevaron por primera vez a las urgencias de un hospital y en unas horas y por medio de unas radiografías me diagnosticaron un pinzamiento, sin duda debido a malas posturas…, artrosis degenerativas por todos los lados…, y unas pócimas en formas de pastillas que en cuatro días me hicieron andar derecho. ¡Qué le voy a pedir a la vida si ya estoy en la edad provecta!. Lo que pasa es que soy enemigo de los matasanos, por eso mi amigo Miguel acertó en informarme de las virtudes y parabienes del magnesio. Ahí estaba yo con mis cuitas, cuando llegó Nana con apenas medio año de existencia. Nana es la sonrisa. Antes de nacer adiviné que la sonrisa más bonita del mundo se llamaría Adriana. ¡Y vaya si acerté! Tampoco era nada complicado porque conocía la sonrisa de su madre…Pero Nana tiene en su sonrisa esa cualidad que tiene la luz para alumbrar la oscuridad. Cuando Nana te regala una sonrisa, es como cuando enciendes la luz en la noche. Todo se ilumina y puedes ver y sentirte cómodo. La sonrisa de Nana es así, desprende sentimientos amables que impregnan todo lo que a ella le rodea. Por ello cuando está malita y no destella su sonrisa, es como cuando falta luz en la habitación.

Nana, cuando apareció me regaló su sonrisa y se me quitaron todas las rigideces de la espalda vieja que tengo. Sin embargo seguía con su voz ronca, todavía no está restablecida de su garganta, por ello me angustiaba al oír su vocecilla. Ella, con cierto esfuerzo, se empeñaba en sonreírme sin saber que esa es la mejor medicina que tenemos los abuelos. En ello estábamos los dos cuando llegó mi otro personaje de apenas dos años y medio. El bichito de luz. Al llegar se puso loco al ver a Nana, porque Nana con su sonrisa nos está enseñando a los “tros”, a quererla más cada día. También estaban la abuela y los padres de mis nietos. También alguno de mis otros hijos. Pero ellos estaban hablando de cosas de mayores libando néctares y entre sabrosas colaciones.

Estuve desfilando con el bichito de luz de lengua de trapo, al son de un tambor hecho con una carterilla de plástico, al ritmo de las marchas procesionales de estos días semana santeros. Él era el músico mientras desfilábamos sirviendo a los mayores sus viandas. Sostuvimos nuestras habituales charlas… ¿Popé?.. Pope… El bichito de luz de lengua de trapo está para comérselo. También tiene momentos en que actúa como bichito. Entonces le digo..”Bichi”.. Eso no. Pero a mí qué más me da, si en el fondo me encanta todo lo que hace. Es cuando salen a corregir lo mayores. Las hormonas.
-¿Qué .. Belo?.
-Bichi, eso son los de las hormonas.
-¿La modnas?. … -
- Sí, esas.
- Vale.
Las hormonas son las únicas que rompen la felicidad del bichito cuando le hacen llorar. Y tras subir las escaleras sin hacer caso a las advertencias de su padre, tuvo uno de esos desenlaces de un lloro por desobediente. El bichito está rodeado de hormonas que le quieren a rabiar. Ayer estaban su padrino, que le adora, su padre y su tío Piliqui. También su madre, su tía Marta y su abuela. Y por supuesto su ojito derecho, Nana. Yo le dije al bichito de luz que un niño no es un adulto, que es un niño. Por ello no debe ser evaluado con criterios de adulto. Y por ello ve el mundo desde su propia perspectiva. ¿Popé?... me dijo. Yo le dije.. Pope tu padre no sabe que yo te he enseñado a subir las escaleras y las subes mejor que yo. Ahora comprenderás porqué tienes que subir y bajar agarrado a las tiras metálicas de la barandilla. Por eso todavía no te has caído nunca. Aunque no te arriendo las ganancias… el que te caigas de las escaleras es cuestión de tiempo, porque es que no llegas con tu pierna a la altura de los escalones todavía.
- A mi uta ubir leras riba.
- Sí, pero tienes que obedecer a los de las hormonas.
- ¿Popé?
- Mira, bichi, la inseguridad e inestabilidad de los hijos es consecuencia de la falta de autoridad y de la exagerada condescendencia de los padres.
- ¿Popé?
- Porque los hijos necesitan de autoridad para poder desarrollarse como personas sanas y sociables.
- ¿Popé?
- Porque la personalidad del niño tiene límites. Los niños necesitan autoridad para poder desarrollarse, porque cuando nacéis os damos todo el placer posible, todo lo que se os antoja, os creéis que os merecéis todo y que el mundo gira a vuestro alrededor. Y tenemos que ayudaros a pasar del placer a la realidad, donde lo que prima es el esfuerzo. Y ya ves, que eso lo hacemos con mucho, mucho cariño, para enseñaros a que en la vida, para conseguir el placer hay que hacer un esfuerzo que no es gratis. Por este cariño no os traumatizáis y eso sí lo hace bien mamá, que está ahí pendiente. Y yo también, que os quiero mucho a Nana y a ti, hagáis lo que hagáis.

Bichito de luz no entiende pero sí siente. Algún día sabrá que padres demasiado consentidores crean en los hijos una aceptación de la frustración muy mala para la vida. En una vida de relaciones hay que ser capaz de soportar la más pequeña contrariedad, un esfuerzo en los estudios, una renuncia por otro niño…, y tantas y tantas renuncias como te exija la vida. Bichito no entiende porqué los de las hormonas son los únicos que le hacen llorar de vez en cuando y yo no lo hago, porque mis hormonas son tímidas. Ellos le quieren mucho, mucho, mucho, y es un privilegiado. También Nana lo es. Es una privilegiada porque le quieren mucho, mucho, mucho.
- ¿Belo queren maz que tú?
- ¿A quién a Nana y a ti?
- Zi.
- Mmm… no sé, no sé, no sé…
El bichito de luz y Nana, la de la sonrisa luminosa, se fueron porque ya había que dormir y me quedé sentado en el sofá con la espalda adormecida. ¿Tal vez era esa mi medicina?
Hoy me he levantado nuevo y he querido dejar constancia a los abuelos, de que no vayan tanto al médico y se curen con la medicina de sus nietos. Puede ser un sabio consejo.

sábado, 25 de febrero de 2012



“Bosón de Higgs”
Ayer vivimos un caos circulatorio en Aguilar, motivado por la salida de la procesión del Rosario de la Virgen de…. Desde la Iglesia del Carmen a la Torre del Reloj y Plaza de San José. Los indignados conductores que no sabían a qué se debía la debacle circulatoria, se sorprendieron cuando vieron portando el crismón, los lábaros y los pendones a toda la grey de la izquierda aguilarense, no comprendiendo lo que desde hace años es una realidad en Aguilar, y es que en ésta localidad existe una izquierda creyente.
Hoy, me he levantado leyendo en las noticias matinales que unos científicos españoles que investigan en el acelerador de partículas “Tevatron” han realizado el mejor trabajo de medición realizado hasta ahora. Fruto del mismo han acotado donde se debe encontrar el “Bosón de Higgs”, última partícula de la ciencia conocida y todavía sin descubrir, que por su definición y por sus masas relacionadas se le conoce como “partícula de Dios”, porque después de ella no se infiere otro origen posible. Si ésta partícula no se encuentra donde dicen los científicos españoles, entonces… la comprensión de la naturaleza que tenemos está equivocada.
De los comentarios que hacen los lectores en los periódicos digitales, uno de ellos entresaco por su contundencia. “La prueba de que existe Dios son los días de fiesta”.
Y hasta aquí lo que percibí desde ayer a última hora y hoy a primeras horas de la mañana. Y claro, mi cabeza necesita reorganizarse con tales percepciones. Buscando un argumento, deducción, razonamiento o razón, me encontré con el silogismo. Me pareció oportuno buscar la tesis, una antítesis y su síntesis. Y me encontré: Tesis, la prueba de que existe Dios son los días de fiesta. Antítesis, la izquierda aguilarense manda en las procesiones de las fiestas de Aguilar. Síntesis, la izquierda aguilarense es creyente.
Creo que éste silogismo es tan exacto, como las mediciones de los científicos españoles acotando el “Bosón de Higgs” o “partícula de Dios”. Y si no es así, la comprensión de la naturaleza que tenemos está equivocada. De manera que aquellos que se sorprendan de ver portando los crismones, los lábaros y los pendones a la izquierda aguilarense, no se sorprendan nunca más, porque lo contrario sería negar la teoría de la relatividad de Newton, los cuántos de Plank, el principio de Pascal, el número pi y el porompompero de Manolo Escobar. Hasta aquí, yo mismo me recrimino de haber escrito antaño un artículo escondido en lo incógnito del Internet, para que no fuera reconocida su mordaz crítica por mis paisanos cofrades y que se titulaba “La renuente grey del paroxismo laico en Easter”. Nunca más y de ahora en adelante que nadie se sorprenda de que es compatible el laicismo político con la creencia a nivel personal en Dios. De otra manera, la comprensión de la naturaleza que tenemos, estaría equivocada. ¿O no?

Dice el teólogo Joseph Ratzinger, actualmente Benedicto XVI, una cosa solo podrán comprender ciertas mentes de excelencia. Y es que “De Dios hay que hablar, aunque no se sea creyente”. Ya estamos a un paso de encontrar el Bosón de Higgs, entonces habremos hallado la “partícula de Dios”. Entonces izquierdas y derechas serán creyentes...¿o tampoco?..
Pero en Aguilar siempre habrá procesiones.

sábado, 7 de mayo de 2011

La Paloma





Y la larga noche dio paso al despuntar del alba. Madrugando más que el sol subí a la terraza para ver sus rubios rayos iluminando la veleta de la torre del reloj. La cigüeña crotora y la paloma zurera se desesperezaban batiendo sus alas en la fresca mañana. Aguilar se despertaba plácido con aquella brisa primaveral y una paz calma se esparcía entre las casas como un maná regalado del cielo. La paloma alzó su vuelo y dueña del lugar visitó las casas vecinas. También la mía. Y prosiguió su camino, su senda, su día… Nuestra Agrupación Romera La Paloma, ya cumplió sus bodas de plata. Mi pensamiento se trasladó a nuestra agrupación de amigos romeros. ¿Qué me quiso decir la paloma en su visita? Y recordé la canción… “En su pico, lleva flores; en sus alas alegrías y en su corazón, amores”. Y así, cumpliendo años y las fuerzas mermadas, caminamos juntos, ya sin Bernardo Claros. Se nos fue un día sin avisarnos para no volver, pero nos quedó su huella. Y el camino de La Paloma, son sus huellas… y nada más. Un día nos unió ese camino por la vida y por ahí caminamos juntos. Ya no somos amigos, no. Somos familia. Cuando nos juntamos ya habían nacido nuestros hijos, pero nos crecieron juntos en el camino. En ese camino, los estamos casando, están naciendo nuestros nietos. En ese camino de nuestra vida nunca vamos solos. Siempre vamos acompañados. En los malos momentos y en los buenos. ¿Cuántos son los días de campo y piscina que pasamos juntos al cabo del año? Pero la amarga realidad nos hace mella en la piel de vez en cuando. Es ahora nuestro Varo y Mary los que pasan por sus momentos de ausencia y ello nos entristece. Nuestro Manolo Varo es muy querido por todos nosotros por su bonhomía. Es noble, honrado, bondadoso, sencillo y afable. Eso lo sabe todo el pueblo. Pero para nosotros es algo más. Es nuestro amigo al que queremos mucho. Y nuestro Presidente aunque ya no ejerza como tal. Y es además el más mariano de todos. Por ello sabemos que a los dos les acompaña la Virgen de los Remedios. Pero hay que continuar el camino. Ahora la Paloma lleva un ramillete de flores nuevas en su pico, son Azahara, Manoli, Miguel y señora y Francisco Palma. Y seguimos haciendo juntos el camino de la vida.
En el camino nos encontramos con amigos entrañables como Pepe y El Pelu con sus familias. También ellos han tenido pérdidas en su caminar. Son los de Alegría Romera. Fieles a nuestro compromiso, la Agrupación Romera La Paloma, es y ha sido abierta a todo el pueblo de Aguilar. Cada día ensanchamos nuestra casa con nuevos yernos y nueras que son nuevos hijos en nuestra caseta de hermandad. También nuestros nietos empiezan ya a ser un número importante y ello nos ensancha el corazón. Por eso nuestra Paloma, en sus alas, sigue llevando alegrías. ¿Y en su corazón?
La mañana se torna fría. Los rayos han iluminado el cielo pero la brisa fresca me enfría la piel. Miro por doquier buscando la paloma. Solo los gorriones gorgojean. Ya ha llegado el nuevo día. En la lontananza diviso un ave que viene a mi terraza en dirección a la Torre. Es la paloma. Antes de que desaparezca le grito… ¿Y en el corazón Paloma?... Y una voz de arrullo me dijo: ¡ Amores ¡
Y esa es mi Agrupación Romera de La Paloma. En el pico lleva flores, en su alas alegrías, y, en su corazón… amores.